sábado, 26 de marzo de 2011

El afán lácteo

¿Qué tendrán las tetas de las mujeres que no ponen tan salidos? No tengo ni idea... ¿quizás que nos recuerdan a las nalgas, las que protegen el cálido chochete ese que nos follaríamos insaciablemente?

Me da lo mismo. El caso es que nos ponen como burros empedernidos. Tanto es así que como machos que somos algunos, hasta nos lo follaríamos con la misma lujuria con que caerían un culo o un buen coño. Con el morbo añadido de que la cara de placer, la cara de vicio, la cara de puta, cualquiera que sea la cara con que se nos regale de excitación, esa cara, con su boca, está siempre cerca para alternar el placer de la cubana con el de la siempre deliciosa felación.

El ejemplo, en la foto. Esa foto demuestra cuán cerca pueden estar el folleteo vaginal del folleteo bucal. Esta experta hembra (que si quereis puede ser una hembra de las del trabajo, fantasead a vuestro antojo) ofrece sus labios siempre dispuestos a envolver el capullo del cipote que folla sus tetas. Y la vestimenta, el maquillaje, la forma de poner esos labios en estado de alta emergencia, prestos a apagar cualquier fuego, todo en su conjunto hacen de esta bella estampa un auténtico placer.

Y además el morbazo de saber que siempre las tetas y la boca pueden cooperar entre si haciendo una de vagina y la otra del fondo de ese coño que tanto nos gusta tocar y tocar.

Y si está embadurnada en salivas, y otros fluidos naturales ese canalillo deseable, entonces el placer se intensifica por 4.

Si es que tener la polla entre tan tiernos elementos femeninos es una exquisitez...

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