jueves, 28 de abril de 2011

Sesión de laboratorio (Tactile erotico - Depravata)

Por fin. El último turno de estudiantes y luego a casa. Con el grupo de alumnos que estaba entrando al laboratorio de prácticas estaba planificada una sesión de histología para familiarizarse un poco más con el uso del microscopio óptico. Algo sencillo y hasta entretenido de no ser por los centenares de veces que ya había supervisado las mismas experiencias.

  • A ver, por favor, orden. Tenemos poco tiempo y hay que ir al grano. – Decía el profesor con aburrida insistencia.

Les pidió a los alumnos desemparejados que se agruparan entre ellos para evitar tener que revisar las experiencias de demasiados equipos de trabajo.

  • Bien, vamos a empezar. Hoy vamos a ver células de la piel. Y vivas. Para eso les voy a pedir que raspen ligeramente con este utensilio en sus carrillos por su cara interna. La muestra que tome deben depositarla en el portaobjetos. Así habrán tomado una muestra de las células de la dermis de su boca.

A continuación el profesor esperó a que todos los grupos hubieran acabado de tomar las muestras que iban a ser observadas en el microscopio e instó a que colocaran el cubreobjetos sobre la muestra para comenzar a observarlas. El profesor se dirigió a uno de los grupos, en el que se encontraba una de las alumnas predilectas del profesor, Bárbara. Por esa razón él mismo quiso comprobar que se veía perfectamente bien el tejido tomado de la boca de Bárbara.

  • Veamos,… aja… que bien se ve,… fijaos, os voy a preparar el micro para que se vea perfectamente bien este conjunto de células que veo aquí,… Eh? Qué es eso???

Acto seguido el profesor retiró del microscopio la muestra que estaba observando y la hizo desaparecer, sin mayor explicación, ante la mirada atónita de Bárbara y su compañera de prácticas. Luego se dirigió a ellas y les pidió que volvieran a tomar una muestra para observarla, pero que la tomaran de la compañera, en vez de Bárbara. ¿Qué pudo ver en la muestra? Bárbara sentia una curiosidad muy grande por averiguar qué estaba pasando y por qué él no queria tomarla como conejillo de indias.

La clase de prácticas transcurrió sin mayor incidente que ese. Bárbara sin embargo sintió que no le prestaba la atención habitual. Es más parecía mostrarse esquivo y un tanto tímido. Así que al finalizar la sesión de laboratorio, ésta se retrasó deliberadamente para quedarse a solas con el profesor e indagar qué pasó mientras miraba al microscopio sus células.

  • Profesor, ¿qué es lo que había en el micro? Me gustaría saberlo,…
  • Bárbara,… mejor no.
  • Por favor, estoy completamente intrigada.
  • Deja, deja, es algo sin importancia.
  • Perfecto, si no tiene importancia,… ¿porqué no lo puedo saber?

El profesor sostuvo por unos momentos la respiración y la iluminada mirada de Bárbara la cual también volvía a hacer la misma pregunta de modo inquisitivo y a la vez con una traviesa dulzura. Tuvo que rendirse.

  • Bárbara, verás, era mejor que nadie supiera lo que vi.
  • ¿Y por qué? ¿Acaso fue algún pecado lo que se veía? ¿Mmm?
  • Más o menos, Bárbara,… más o menos. Mejor lo dejamos aquí, ¿vale?

Al profesor le recorría un sudor frío por la espalda. Por los nervios de su cuerpo. En cuestión de minutos había dejado de ver a una de sus alumnas favoritas como una estudiante más y la empezaba a ver como una mujer hecha y derecha a la que le encantaría colmar de placer. ¿Qué le estaba pasando?
  • Ni hablar. Creo que merezco saber si vio algún indicio de algo que me esté perjudicando, ¿no?
  • No, no te apures, no había nada malo. No te preocupes.
  • Entonces, ¿qué es lo que vio?
  • Bueno, Bárbara, tampoco quiero preocuparte innecesariamente, sólo te puedo decir que vi unas células que,… en fin, no son las que esperaba.
  • Cancerígenas??? Oh Dios mio!!! Eso es horrible!!!
  • No, no, Bárbara, por favor,… no es eso. Son células buenas, sólo que no es normal encontrarlas ahí, ¿o sí? Bueno, ¿que mas da? Estás más sana que una pera. – Eso recompuso un poco a Bárbara, la cual se había quedado preocupada con lo que estaba contandole el profesor.
  • Creo que necesito que me explique un poco más. No estoy del todo segura de haberle comprendido. – De pronto Bárbara volvió a instar sobre una explicación que se hacía de rogar, cambiando su actitud hacia otra más sugerente y hasta se podría decir que provocativa. Se acercó mirandole fíjamente a los ojos del profesor. -- ¿qué vio?
  • Pues,… -- La mirada hipnótica de Bárbara descompuso al profesor y amilanó sus defensas. – Vi espermatozoides.
  • Como??? Cómo es eso posible??? Que alguien me lo explique!!! Espermatozoides en mi boca??? – Bárbara se indignó contundentemente.
  • Perdona Bárbara, a lo mejor estaba equivocado, pero es cierto que eso es lo que vi.
  • Ya, y ahora dime,… ¿Cómo demonios es posible que eso ocurra? A ver. Se supone que eres el profesor, ¿no? Quiero que me des una lección en toda regla que me aclare todas mis dudas.

El profesor no sabia si tomarse esa propuesta como una invitación en toda regla para hacerle una demostración real o una simple explicación bastaba.

  • Bueno, si quieres te explico cómo en la teoría eso es posible.
  • No, de ninguna de las maneras. Quiero una demostración práctica. Y no me marcharé sin que me la de. Y, por cierto – dijo Bárbara suavizando su tono de voz – además de en la boca, ¿dónde más pueden encontrarse espermatozoides en el cuerpo de una mujer?

Aquello era demasiado y superaba el límite de lo que libidinosamente se podía soportar sin una soberana erección bajo el pantalón. El profesor estaba irguiendo su vara del placer en pro de Bárbara, que deseaba ser aleccionada en tales conceptos concernientes a la biología de la especie humana. Su cabeza le decía que debía reprimirse, pero su instinto le decía que tenía que mostrar a aquella estudiante todo lo que ella quería aprender.

  • Bárbara, no te vas a marchar de aquí sin haberte enterado bien de la lección práctica que te voy a dar. Me complacerá muchísimo aclararte toda suerte de dudas que puedas tener.
  • Mmmm,… eso espero, aprender mucho.
  • Lo primero es preparar los sistemas,… -- El profesor se acercó a Bárbara y le propinó un directo y soberano morreo con el que le recorrió toda su boca, sin dejar ningún rincón alcanzable por ser explorado con su lengua….
  • Esto,…. Es …. ¿preparar los sistemas? Pues quiero engrasarlos ahora mismo – Y Bárbara se enchufó de nuevo a la boca de su profesor y sentir cómo su ya palpitante coño se iba dilatando y abriendo como una flor con semejantes besos exultantes de lujuria destilada.
  • Este es mi sistema… -- Dijo el docente sacando de su pantalón una verga completamente enhiesta -- con este rabo te voy a mostrar todo cuanto necesiten aprender todos los rincones de tu cuerpo.
  • ¿Qué lección viene primero, profesor? – Dijo Bárbara con fingida picardía.
  • En primer lugar hay que hacer que ese delicioso coño esté ávido por sentir una polla bien tiesa…
  • Mmmmm,… y eso ¿cómo se consigue?
  • En primer lugar acariciando estas deliciosas tetas que tienes bajo la blusa…. Mmmm…. Qué maravilla,… qué pezones,… mmm,… ya turgentes… En segundo lugar chupandolos,…

Bárbara se despojó de la blusa con parsimonia, intentando subir la fiebre lujuriosa de su profesor, una fiebre que iría subiendo de manera monótona sin más estímulo que el discurrir del contacto cuerpo con cuerpo. Los pechos de Bárbara quedaron visibles a los ojos del profesor, quien se arrojó hacia ellos en pos de lamer y besar los pezones sin no antes hacer una breve parada en la boca de ella para entrecruzar de nuevo sus lenguas.

  • Estos pechos ya tienen una ración de deseo en su piel,… ahora viene tu vientre,… mmmm. Me encanta besarte,… mientras te palpo con descaro, mientras te observo con deseo,…. Bárbara, has despertado mi deseo y ahora verás,… verás cómo sigo descendiendo hasta donde tu te impartiré tu primera lección. Mmmm… que bragas más húmedas,…. ¿porqué serán que están empapadas? Creo que tu coño ya necesita una polla bien dentro,… pero eso no va a impedir que recibas tu lección.
  • Siiii,… quiero una polla dentro de mi,… pero antes quiero saber.. mmmm
  • Yo si que saboreo los flujos de tu vagina caliente,… dios mio,… nunca había visto un coño tan chorreante como el tuyo.

El profesor se dedicó a frotar con su lengua todos los rincones de la cueva del placer de Bárbara,… frotó con descaro su ingle,… lamió toda la vulva, desde el periné hasta donde acaba el clítoris, lentamente, recreándose, haciendo que Bárbara emitiese lánguidos jadeos.

  • Mmmmm, profe, dame más lección…
  • Aún no he acabado con la primera lección….
Acto seguido lanzó su boca en pos de succionar sus labios menores, estirandolos ligeramente, mordisqueandolos con cariño mientras su lengua los saboreaba. Arremetió contra su clítoris, bañándolo con los fluidos emanados y tornándolo en turgente con agradables caricias. En ese punto él aplicó su boca empapada en saliva y, a la vez que succionaba el epicentro del placer de Bárbara, jugó con el tacto de su lengua para propinarle excitantes caricias alrededor del clítoris. La raja de Bárbara estaba cada vez más y más palpitante, más y más abierta, ofrecida por completo a una polla que la follara de una vez. Pero quería completar la primera lección dejando tras de si un recuerdo en forma de orgasmo, por lo que aplicó sus dedos bien lubricados en la entrada de su vagina y lentamente empezó a fornicarla, sin cesar de otorgar caricias aceleradas y tenues a su clítoris con la punta de su lengua o con sus labios, que gustaban de pellizcarlo.

  • Mmmmm,… yyy… no me quiero correr aúnnnn,…. Acaba la lección,… no dejes que me corraaaaa…
  • Si no te corres aún te pondré a cuatro patas y te lameré todo tu sexo completamente…. Contaré un minuto y si no te has corrido aún tendrás eso…. Y luego tendrás tu segunda lección, con mi polla dentro de ti…

Bárbara se preguntaba de dónde demonios había sacado ese hombre tanto morbo, quería correrse, estaba ansiando dejarse llevar,… pero por otro lado quería que le comieran por detrás, pues nadie se lo había hecho nunca,… mmmm,… que delicia… pero esos dedos hábiles estaban haciendo que ese minuto se le hiciera muy cuesta arriba,… no correrse estaba resultando en todo punto difícil, pero tan, tan deseable,…. Estaba perdiendo los estribos literalmente, estaba necesitando sentirse más hembra que nunca, cuando él le dijo:

  • Muy bien, buena chica, venga ponte a cuatro patas que vas a saber lo que es verdaderamente placentero,…. Mmmm esto te va a gustar. – Acto seguido comenzó a lamer por completo el trasero de Bárbara, desplegando la lengua bien abierta y bien expuesta a todos los puntos erógenos que ella le ofrecía.
  • Mmmmm,… uffffff….. mmmm. Que placer, dios mio.
  • Eso es lo que quiero que sientas,…. Que te derritas completamente con mis caricias,… jadea lo que necesites,… dejate llevar… -- Dijo mientras besaba sus nalgas sin dejar de follarla con sus dedos. De tanto en cuanto separaba sus gluteos y le propinaba una buena serie de lamidas que le arrancaban grititos de gusto.
  • Mmmmmm, aaarggghhhh…. Mmmmm
  • Córrete cielo,… vamos, correte y goza,….
  • Arrrhhhhh
  • Asíii…. Siente tu coño la sed de sexo eh??? Mmmmm pues vas a hartarte a fornicar en la segunda lección. – Aquella declaración era demasiado para Bárbara, deseosa ya de le follaran como dios manda.
  • Ahhhhhh,…. Ssisisiiiiiiiiiii mmmmmmmmmm

Bárbara yacía completamente exhausta tras ese contenido orgasmo,… Pero él no la dejó descansar… Su cimbrel se había introducido en su vagina recién exprimida y comenzó a bombearle suavemente, pues su clítoris estaba completamente excitado y necesitaba reactivarse. No obstante su coño pedía tener una polla bien dentro,… había empezado la segunda lección.
  • Quieres la segunda lección… En esta aún no te contaré dónde puedes encontrar espermatozoides en tu cuerpo,… pero si que aprenderás a gozar del placer prologadamente…
  • Mmmmm…. Siiii,… profeeee,… dame la segunda lección…
  • Te la daré de inmediato y gozarás, Bárbara,… gozarás…

miércoles, 13 de abril de 2011

Manto diabolico de lujuria y placer (Depravata)

Aquel día volviste pronto a casa,…por lo que decidiste arreglarte y dar una vuelta antes de ir a cenar,…El día había sido duro, demasiados problemas… preferías despejar la mente un poco. Nada como un paseo por la calle mojada, justo después de la lluvia…Que alentador aroma a aire fresco, húmedo y limpio,…Las gotas aún por caer de los tejados de las casas y los edificios,…aquel silencio nocturno que ahora se reproducía por el día, que permitía oir las propias pisadas sobre la calle,…El ambiente desde luego era propicio para relajarse y dejarse llevar. Sin duda te alegrabas de aquel paseo.

Poco a poco iba entrando en calor el resto de la civilización, pues cada vez se percibían más transeúntes por las calles,…algún que otro vehículo en movimiento que rompia el silencio original te sorprendía y te indicaba que la paz no iba a ser duradera para siempre. En algún momento esta tranquilidad debía desaparecer, te decías. Sin embargo eso no representaba ningún obstáculo para seguir tu caminar por la ciudad, ya entrando en penumbras, con esa luz que compensaba la pérdida de reposo por el incipiente despertar nocturno. Te sentías muy a gusto relajada, sola, andando sin más. Te dejabas llevar por ti misma a donde tu instinto de exploradora quisiera llegar. Decidiste no regresar a casa e y aventurarte allá donde el azar te llevara.

Los primeros neones revelaron que la entrada de la noche no se haría esperar demasiado, y el aumento del tráfico mostraba que la vida había por fin aparecido de manera definitiva. El murmullo de la urbe estaba despertando. Se veían a gentes marchando arropadas de un lugar a otro, con desplazamientos urgentes, por la posible lluvia que pudiera restar. Y de repente te distes cuenta, ante tu despistada distracción, de que la oscuridad de la noche había llegado.

Y allá vistes a tu demonio. Aquel con el que hacías el amor en tu sueños todas las noches y que se apoderaba de tus instintos. Fugazmente. Sólo un soplo. Y desapareció.


Cruzó un vehículo ante tus ojos y eso fue todo. Te sentistes turbada. Sólo era tu sueño. No podía estar allí. Eso te impulsó a seguir, pero esta vez con una misión entre las piernas. Te sentías algo alterada y nerviosa. Temblabas no se sabe si de emoción o de placer. Daba igual. Era tal el magnetismo que emanaba esa imagen que te capturó hipnóticamente y programó tu instinto para ir detrás de él. Tu demonio, maldito objeto de tus placeres.

Cruzaste la calle, intentando recuperar tu control para no ser atropellada ni tropezarte con nadie. Y llegaste allá donde creíste verlo. Sólo sentías una especie de vacío al no encontrar nada, una sensación de desasosiego con la que tenías que luchar, para retomar tu camino hacia él. Pensaste en el camino que él seguiría y marchaste decidida en su pos. Cruzaste calles largas, oscuras e iluminadas, silenciosas y ruidosas, perfumadas y malolientes, siempre con el reflejo de la lluvia matizando los colores nocturnos de la calle. ¿Sería un reflejo? No, pensaste, lo viste. Escudriñaste todos los rincones que él habría elegido para fornicar contigo…Pero no lo encontraste. Tus temblores iniciales dieron paso a una calma temporal y a un cierto estado de frustrada emoción…Sólo tus piernas eran testimonio de tus recientes emociones…
Finalmente abandonaste tu búsqueda, infructuosa búsqueda,…Pensaste que sólo era una ilusión de tu imaginación,…demasiado casual encontrarte con el hombre que enervaba tus placeres más íntimos, el único que comprendía por dónde querías ser amada y que sabía aleccionarte en la lujuria y en las pasiones. Regresaste de nuevo al mundo real, y pensaste que ya que estabas tan encendida, te merecías llevarte aquella noche a tu cama a un macho, el que más se pareciera a tu diablo penetrador, y también a una buena hembra tan viciosa como tu, como buen tributo para él.

El preámbulo de la vida nocturna ya había pasado, y elegiste un local conocido por ti para indagar en su interior. Te extrañó ver que la fachada no tenía la misma apariencia de siempre, pero seguías reconociendo a ese lugar como el que era antes. El vigilante de la calle era otro, y extrañamente te dejó pasar como si te conociera desde siempre. Ni te miró e hizo un ademán de saludo, mientras seguía mirando al frente, cazando al que no le gustara. El ambiente del lugar había sido remodelado…todo el local estaba alumbrado con una visible penumbra que permitía distinguir más detalles de lo que era normal.

Las gentes charlaban, reian, por doquier, mientras una música tribal que traspasaba el cuerpo bombeaba latidos de sonido al ambiente. Te fuiste fijando en las chicas, en los chicos,…muchos guapos, algunos bastante resultones,… ibas eligiendo tu caza y pensando tu estrategia para el momento, pero no tuviste elección….

Tu demonio estaba allí. Mirándote a ti. Te sobrecogiste. No podía ir lejos. No apartaste la mirada por miedo a perderlo. Tus piernas, tus brazos, tu corazón temblaban y se aceleraban, inyectados en adrenalina. La sabia droga del placer y de la excitación. No podías moverte, no querías. Querías saborear el momento, mareada por la emoción. No existía nada más. Tu eras de él. Tu le entregabas tu lujuria y sabiduría de zorra. No podía ser cierto. Tu demonio de ensueños encarnado frente a ti.

Mil escalofríos más recorrieron tu espalda, tu emocionada espalda al verle acercarse. Tu momento. Te seguía mirando. Te sentiste lánguida y débil. Desnuda. Poseida con la mirada. Deseada hasta lo más profundo. Arrebatada de voluntad. Imposible dejar de observar aquellos ojos, inteligentes y perversos, que todo lo podían de ti…sin rozarte. Su aproximación…eternamente deseada, su boca…mmm, su boca. La tenías por fin delante de ti, entreabriéndose,…lentamente, como en tu sueño,…abriéndose más, para ti, sólo para ti, hipnotizada,…ofreciéndote la lengua, que no evitaste saborear…tu primer contacto con él…como lo habrías hecho con una mujer,…el sabio diablo que averigua todas tus apetencias y deseos,…tuyo.

Se apartó unos centímetros, que a ti te parecieron millas, para acercar sus manos a tu cuerpo, y tantearlo sin roce alguno, sin palabra alguna,…lo notabas deseándote y magreándote a distancia, eso era el poder de Satán. Maldito demonio telepático del que no se puede escapar. Ni en sueños te escapas a su influencia. Por encima de tu ropa notabas cómo accedía hábilmente a tu sexo, húmedo sexo, mientras te miraba con dominio y lujuria. Su dedo hacía pequeños círculos en torno a tu empapado coño, rotando en un masaje enloquecedor alrededor de la abertura de tu cueva, todo sin desnudarte, sin quitarte ninguna prenda, manteniendo la máxima de las intimidades.

Y te metía su arqueada lengua en tu boca, recorríéndo tus encías, las comisuras, mientras tanto, no sabes cómo, te lamía tu excitado cuello. Lengua que se convertía en falo del diablo en cuando uníais vuestras bocas, exquisito cipote que se convertía en lengua y que no podías resistirte a mamar. Boca que era capaz de convertirse en sexo femenino a tu contacto, o en boca de mujer,…Un beso de éxtasis…que logró culminarte.

Tu demonio había venido a visitarte y te llevó hasta un lugar más apartado,…los aseos de hombres…primero quería saborearte los flujos de tu orgasmo, allí delante de todos los que pasaban,…te sentías una ramera, una zorra que sólo ansiaba sexo, …Tu demonio te había quitado el abrigo, bajado las medias y las bragas, y tu, apoyándote frente al espejo pusiste el culo en pompa para que él te lamiera,…te pareció sublime,…la mejor lengua que jamás había acariciado tu raja caliente,…abrías la boca jadeando escandalosamente, suplicando más placer,…su boca, alrededor de tu cueva, parecía no tener fin, ni en extensión ni en duración,…la única lengua que pudo encontrar capaz de penetrar ano y lamer tu clítoris,… Entonces no te pudistes contener,…lanzaste tus chorros de orina caliente sobre el rostro de tu amado diablo, quien recibió tamaño regalo con una soberana carcajada,…Te sentías liberada y a la altura de las ninfas del infierno, como ascendida a una mayor categoría de puta,…Cuando acabaste de chorrear, suspiraste con más deseo…Y justo después tu demonio se irguió…lo viste a través del espejo,…Te penetró en tu chorreante coño con su inhumana verga,…sin contemplaciones, y vistes cómo te fornicaba desde atrás y su gesto de alma bombeadota…Se paraba y te arremetía una y otra vez,…sentías su capullo hincharse en tu vientre, estimulando hábilmente tus paredes vaginales de una manera imposible,…y así arrancó tu segundo orgasmo…Mientras en el baño, varios chicos se estaban masturbando sin que tu te dieras cuenta, … Hecho que no pasó desapercibido para el follador de tu diablo.

De repente él desapareció,…te dejó sola, indefensa frente a aquellos enardecidos machos,… tu instinto de concubina de Satán te instó a recoger mieles de placer da aquellas vulgares pollas humanas,…las lamiste como la mejor de las perras,…los hombres se retorcían de placer contigo,…mostraste toda tu maestría de puta, chupando tantos capullos, rodeándoles con tus labios y palpándolos con el frenillo de tu lengua, proporcionándoles un placer tan elevado como infernal.

Y gozabas de manera incontrolada, mamando y lamiendo,…y te llegó el tercer orgasmo a la vez que varios chiscates de semen salieron arrojados de aquel número indeterminado de vergas,…y otra oleada de leche, y otra,…a cada impacto, tu placer se hacía mayor, saboreabas el semen desparramado sobre tu cara y tu boca, tus pechos, tu vientre…los gritos de placer simultáneos simularon una oda a lucifer….

Y allá volviste a ver a tu demonio, agitando su venoso cipote hasta ti de nuevo, arrodillada. Esta vez saltaste sobre él y te pusiste a horcajadas, elevándote una y otra vez, con todo el cuerpo encubierto por corridas de macho, recibiendo todavía por tu espalda alguna corrida traicionera de alguien rezagado…tu presentabas tu lengua ante la posibilidad de atrapar al vuelo alguna gota de ese nuevo carajo. Gemías de puro placer, de puro éxtasis,..

Mientras follabas con tu diablo otra vez, fuisteis transportados al aseo de las féminas,…poco a poco el representante de Satán que te fornicabas iba hipnotizando a todas las mujeres allí presentes,…sentían todas deseos de adorarte y de que compartieras el semen del que estabas vestida, … varias lenguas iban recorriendo tu cuerpo en búsqueda del néctar masculino,…mientras todas ellas se iban convirtiendo en fulanas, que sólo te buscaban a ti,…te besaban, te acariciaban,…se convertían en sumisas esclavas tuyas,…abandonaste a tu demonio para ir con ellas y sentir el embrujo de ser palpada por gentiles dedos, manos, bocas, y de recibir ese baño de caricias,…una sensualidad extrema que hizo que se te erizara la piel y que consiguieras la excitación extrema…Qué dulzura. Te sentías envuelta en sábanas de seda, embrujada por la pasión…
Y despertaste. Allí en tu cama. Soñaste otra vez con tu diablo. Bajo un manto de lujuria y placer. Y seguiste durmiendo plácidamente, Bárbara, esperando volver a encontrarte en el mundo de los sueños con ese alma que embruja perdidamente.


martes, 12 de abril de 2011

La conquista de la libertad. Capitulo V-final. (Tactile Erotico - Verbastimulu)

Hermandad

El caballero del halcón, tras acariciar tiernamente el rostro de Barbara durante unos instantes dulcemente dilatados, en el que los ojos de ambos permanecían en constante conexión, comenzó a recorrer el cuerpo desnudo de su amante con las yemas de sus dedos, sin prisa alguna, con el dorso de su mano, con parsimonia y con elegante lentitud, arrancando de Barbara de esa manera los suspiros de sus ojos, y dejando una estela de piel erizada tras de si.

Los hábiles dedos memorizaban el contorno de sus senos, pellizcaban traviesos sus pezones, caracoleaban por su espalda, y acercaban boca contra boca, tomándole a ella por la nuca, haciendo que cerrase sus ojos y volviera a dejarse llevar por la magia de los besos, de las lenguas danzantes, de los labios sellando la fuga de la pasión. Esas manos y esa boca de hombre le despertaban el deseo, sin remedio alguno. Su rubor delataba que su hambre no había sido saciada aún. Pero su caballero no mostraba prisa alguna por volver a tantear sus sentidos, quería saborear todos y cada uno de los puntos erógenos de su piel y de sus entrañas… acariciaba con habilidad el sexo nuevamente húmedo de Barbara e introducía su sabor en su boca, mientras la miraba fijamente y bebia su esencia femenina una y otra vez, mientras la tocaba, mientras la palpaba y provocaba que su sexo se hinchase, mientras pellizcaba con suma dulzura sus mojados labios menores, mientras dispersaba su lubricación por todo su coño, mientras Barbara comenzaba a jadear.

La llama volvía a estar encendida, el fuego de la pasión había sido invocado de nuevo, la incandescencia de la indecente lujuria se personificaba en la verga de él y el coño desplegado y húmedo de ella. Las miradas se empleaban como código para el diálogo y hablaban de lamer y succionar sexos, ávidamente, mutuamente. Por eso acabaron unidos en la postura de piscis, donde cada uno podía contemplar el aparato fornicador del otro, chuparlo, beberlo, rozarlo con la lengua desplegada, besarlo, saborearlo, mientras sentía su propio placer en boca del otro.

  • Me encendeis de lujuria, caballero, ¿Qué teneis?
  • Tengo la pasión que vos me provocais, ¿no la sentís en vuestra boca?
  • Mmmm,… si, la cato, igual que vos empezais a conocer a la perfección los repliegues de mi coño, abierto para vos… mmmmmppfff
  • Quiero cabalgaros de nuevo….
  • Y yo lo estoy deseando, tomadme…. Hundid vuestra vara dentro de mi otra vez, y no ceseis,… arrastradme hasta donde todo mi cuerpo se inunde de placer….

El caballero del halcón se alzó sobre la grupa de Barbara, su hembra en estos momentos, y presentó su capullo hinchado en la entrada de su coño, calido en su entrada, mientras ella tumbada boca abajo, miraba de reojo hacia atrás con los labios y los ojos entreabiertos, poseída por la sed de sexo, de sed de deseo, por la necesidad de sentirse poseida, por la imperiosa fuerza de ser una puta, de comportarse como una lujuriosa fulana y absorber todas y cada una de las embestidas de su macho acompasándolas con descarados jadeos, liberando con gritos sus ansias de fornicar como una zorra, de desear tener una polla en sus entrañas…

  • Joded a esta puta como se merece, folladme y decidme que soy vuestra furcia…
  • Sois no una puta,…. Mmmmm,… sois para mi la reina de las fulanas… vuestra almeja tiene hipnotizado a mi falo que no cesa de querer entrar y salir de vos…. ¿sentís cómo chorrea mi polla? ¿Sentis mi polla en la entrada de vuestro coño? ¿Quereis sentir la tersura de mi capullo en vuestro clítoris? ¿Así, como ahora mismo?
  • Sois un cerdo, igual que yo,…. Seguid dandome gusto en mi clítoris…. Me gusta…. Me gusta porque soy muy puta,… porque soy una zorra que siempre quiere follar,…. Seguid torturandome…. Condicionadme hasta que esté cerca de volverme loca… enchufadme vuestro nabo cuando me veias que si no lo tengo dentro enloquecería…. Y luego….. mmmmmppppffff
  • ¿Y luego? Luego os joderé y arrancaré vuestros gritos y jadeos…. Y os lameré el chocho con mi lengua bien abierta, para palpar tanto como pueda, y saciar así mi sed de vuestro sabor,…. Mmmm,… vuestro sabor me enloquece también.
  • Ya estoy necesitando sentiros…..
  • Aún no….
  • Folladme, por favor….
  • Sentidme….
  • Os siento…. Mmmm…. No me hagais enloquecer,…
  • Eso es lo que quiero…. Incrementar vuestro placer hasta que esteis a punto de explotar… vuestro culo está dilatandose…. ¿querreis que os lo folle también?
  • Mmmm…. Siiii…. Cabrón…. Siiiii…. Quiero que me folleis todo lo que podais follarme…. Ahora quiero dentro vuestro rabo…. Necesito vuestro rabo dentro de mi…. Lo suplico…. Acabad con esta tortura de placer….
  • ¿Así? ¿Metiendo mi rabo así se acaba la tortura de placer?
  • Siiiiiiiiiiiii….. mmmmm…. Ahora jodedmeeeeee
  • ¿Quereis que os joda fuerte?
  • Siiiiiiiiii,…. Entregadme toda vuestra fuerza de macho…. Cabrón…. Jodeme como un salido cabrón….

Barbara empezó a ser bombeada por el rabo del caballero mientras yacía boca abajo… y mientras su cuerpo se convulsionaba una vez y otra vez, sintiendo que era muy puta, disfrutando de la lujuria, fornicando como una zorra haría,… corriéndose y alzando un grito de éxtasis a su vez… necesitaba sentirse fornicada por su culo, por su boca…. Por eso no reparó en la polla que de súbito se le presentó en su boca y que por la excitación del momento se apresuró a chupar desaforadamente. Mientras tanto su caballero seguía embistiendo sus nalgas sin ningún género de contemplaciones. El placer de Barbara se multiplicaba con dos vergas para ella,… en cuanto fue consciente de la situación, se sacó la polla de su boca y alzó la mirada para ver al propietario de aquel rabo y se tropezó con la mirada de su caballero. Era él. Entonces, la duda de quién le fornicaba le asaltó y para su sorpresa ahí estaba él también, con quien también cruzó una mirada lujuriosa….

  • Somos gemelos -- , dijo el caballero del halcón que estaba de pie,.. -- ambos te hemos follado ya y a ambos nos conoces ya. Hasta en eso somos gemelos…. Y ahora sigue saboreando mi polla,… so puta,… me fascina que seas tan zorra….mmmm…. así…. Toma mi rabo entre tus labios y jodelo con tu boca…. Mientras tanto disfruta del cimbrel que mi hermano te mete por tu coño de furcia.
  • Sois unos cabrones los dos…. Me matais de gusto… seguid jodiendome,… quiero ser la puta de los dos….. mmmmm,… quiero rabo y más rabo, polla y más polla,…. ¿A que soy puerca?
  • Mmmmm,…. Nos encanta que lo seas,… nos fascina cómo devoras nuestros pollones y cómo tu coño engulle nuestros nabos…. Eres placentera….
  • Mmmmmfppppffff…. Seguid hablandome así…. Decidme lo guarra que soy…
  • Y desmesuradamente zorra…. Salida….mmmm….. viciosa….. esa cara de placer…. Ese gesto expniendo tu culo para que un rabo te lo folle…. mmmmffff
  • Hijo de puta…. Me vas a hacer que me corra con tus calificativos…. Mmmmmm…. Jodemeeeee,…. Jodemeeeee…. Bien fuerte… clava y hunde tu polla hasta lo más hondo de miiiiiiii, vacia tus huevos en mis entrañas…
  • Tu si que eres una puta viciosa….. mmmm toma rabo…. Toma… saciate con mis embestidas….
  • Siiiiiii….. mmmmmmmm…… aaaaaaaaahhhhhhh….. jodidooooooo…..Me corrrooooo…. Ahhhhhhhh….. ahhhhhhhh…… uuuummmmmpppfpffff

Barbara alcanzó un soberano orgasmo y sin dejarle apenas tregua para que se recuperase, uno de los gemelos se sentó en el arcón, la alzó y le clavó su polla quedando ella sentada sobre él y dándole la espalda, para así tener fácil acceso a mamar la polla de su hermano. EL disfrute de Barbara era inconmensurable, por lo inesperado del encuentro y de la situación y el morbo que le suscitaba tener por primera vez dos magníficos ejemplares de macho para ella, fornicando incansablemente. Su boca engullia con sed la polla de uno de ellos mientras el otro le metía y sacaba su rabo frenéticamente de su coño, con sus piernas abiertas…. El rostro de Barbara reflejaba el mayor de los vicios,… En ocasiones el hermano que era felado se agachaba para comerle el coño a Barbara mientras su hermano la follaba… le agarraba las tetas, le succionaba los pezones,… le acariciaba el clítoris…. Y así, enloquecida por completo alcanzó un nuevo orgasmo….

  • Arrgggg…. Me estais convirtiendo en más puta de lo que ya lo era… soy vuestra furcia…. Haced conmigo lo que querais…. Seguid follandome con vuestros rabos….
  • Así haremos,… mmmm,…. Monta,… hunde tu coño en mi polla y cabalgame…. Aún no hemos acabado contigo…
  • Mmmm…. Me pone que seais tan viciosos como yo…
  • Y unos salidos…. Mmmmm…. Tus gemidos nos ponen de lo más cachondo…
  • Jodedme los dos a la vez hijos de puta
  • Mmmmm…. ¿Quieres sentir un rabo en tu coño y otro en tu culo? Eres maravillosamente furcia.
  • Siiii,…. Mi culo está abierto para ti…. Necesita que le enchufeis una de vuestras pollas…. Chupame los pezones,… llamame guarra,…. Mmmm…. Como me gusta follarrrr,…. Como me gusta que me jodannnn….
  • Toma mi polla… ya está mi capullo empezando a taladrarte, ¿lo notas?
  • Sii…. Mi ojete se abre a su paso… despacio…. Mmmm…. Quiero sentir cómo mi esfínter se abre con tu polla…
  • Clavate tu… clavate puta en mi polla…. Mmmmm joder….
  • Que gusto me dais…. Sois unos demonios, unos demonios folladores que me matais de gusto…
  • Mmmm… tus nalgas me embriagan,… me ponen salvajemente cachondo… tu espalda,… tu expresión de lujuria… tus piernas….tus cabellos rubios,… La vision entera de ti me enciende y me agita la lujuria que brota sin cesar de mi, de mi polla…. Mmmmm arrrrgggg…. Toma rabo, putaaa… mira y siente cómo se hunde dentro de ti una y otra vez….
  • Seguid jodiendome, no pareis,… no pareissss…. Quiero joderos a los dos,… quiero exprimir vuestros huevos,….
  • Correte de nuevo puta…. Correte hasta convertirte en ninfómana…. Hasta que te chorreen tus jugos por el coño…
  • Dadme con fuerza… folladme los dos…. Ssssiiiii, como os siento…. Mi coño y mi culo están enloquecidos…. Mis pechos magreados, mi boca besada incesantemente,… me siento muy puta y me gustaaaaaa,.. soy muy putaaaaaa…
  • Córrete cerda…. Demuestra lo zorra que eres…..
  • Mmmmm…. Siiii…… me corro si me prometeis…. Mmmmmmm
  • Si prometemos ¿qué? Mmmm toma, y tomaaaa
  • Si prometeis que enseguida que me corra me bañais los dos con vuestro esperma, mmmm,…. Como me pone eso de cachonda,… que me lancéis vuestro semen chorreante sobre mi,…. Mmm, joderrrr….
  • Prometidooooo,…. Puta, vas a hacer que nos corramos dentro de ti si nos sigues diciendo esas cosas…..
  • Correros y luego os lamo vuestros rabos,….. mmmmm,…. Como me estais poniendo,… mi chocho destila jugos sin parar……
  • A ver quien se corre antes que quien….. siente nuestras pollas fornicarte….. mmm…. Aaarrrffff….
  • Me voy a correrrr…. Siiiiiiii….. ummmmm….. preparad,…. Preparad,….. mmmmm… vuestras pollas…… siiii,…. Jodedme mássss,….mássss……
  • Córrete …. Quiero ver tu cara de placer….
  • Siiii….. siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…. Siiiiiiiiiiiiiiii…. Mmmmmmmmmm pfffffffffff…… aaaaaaammmmmm
  • Asiiii, puta,… así….
  • Mmmmmmm….. cabbbbrrrrrooonnnn, mmmmmm ssssssssssssiiiiiiiiii ahhhh ahhhhhh aaaaaaahhh…..
  • Disfruta de correrte con dos rabos dentro de ti….
  • Mmmmmm….. aaahahah ahahahahaha….. mmmmmm
  • Gime zorra, gime……

Barbara se derrumbó en un orgasmo impresionante, largo e intenso que hizo que sus ingles no cesaran de palpitar, y sus pechos se empitonaran indecentemente. Sin tener completa conciencia del momento, aturdida por el climax, con el sexo aún inflamado y ardiente, sus machos la seguían follando y follando como cerdos, con sus pollas cada vez más al borde del derrame,… hasta que ambos se alzaron y presentaron sus rígidos miembros ante los pechos y cara de Barbara quien los succionó ávidamente, mirando fijamente a los ojos de los caballeros del halcón.

  • Dadme vuestra leche cabrones,… correos….
  • Mmmmmm siiiiii….. sobre una puta nos corremos,… Sobre una puta viciosa….. aaargggggggg……. Mmmmmm

Los chorreones de lefa eran tremendos,… caian sobre el rostro de Barbara y chorreaban por sus tetas, por su vientre y caian por entre sus ingles, cubriendo de más lujuria el delicioso cuerpo de la mujer que les hacia gozar. Ambos terminaron al unísono, como buenos gemelos… Barbara les vaciaba con su boca los restos de esperma, tras la salvaje convulsión de los machos.


FIN

lunes, 11 de abril de 2011

La conquista de la libertad. Capitulo IV. (Tactile Erotico - Verbastimulu)

La cabaña

Barbara prosiguió por la senda marcada por la espesura del bosque y alcanzó a divisar una cabaña que para ella era desconocida hasta entonces. Acariciada por los rayos del sol que se filtraban por las copas de los árboles, su silueta se aproximaba hacia el pequeño refugio construido con madera maciza y acogido en perfecta armonia por los robles que lo rodeaban. No tendría espacio para más de un lecho, una caldera y algún armario pequeño. Desde fuera inspiraba ser acogedora.

Barbara descubrió la montura del Caballero del Halcón descansando en el minúsculo porche de la cabaña, lo cual le agitó el corazón, le dilató las pupilas y le irrigó de inmediato su sexo. Se sentía afectada de magnetismo por ese hombre que tan bien le sabía tratar. No vaciló en escalar el único peldaño que permitía el acceso a la entrada de la cabaña y abrió sigilosamente su puerta, procurando ser discreta en caso de entrometerse en alguna situación inesperada.
  • Entrad, os aguardaba

Barbara se sobresaltó algo más. Lo preciso para sentir sus propios latidos retumbar en su pecho. Asomó la cabeza y pudo contemplar a su deseado caballero sentado sobre una especie de arcón, en actitud desenfadada y comiendo la clásica manzana de los amantes desenfrenados, mientras en su otra mano blandía una pequeña pluma de halcón. Su pose era el presagio del placer. Él lo sabía sobradamente y Barbara sonrió con una mezcla de picardía e inocencia que la hacía encantadora.

En su cuerpo se produjo una pequeña metamorfosis cuando sus miradas se clavaron la una en la otra. Sus pechos se hincharon irrigados en la sangre caliente, y sus pezones se endurecieron. Su respiración se hizo más acelerada, de su sexo empezó a brotar el dulce néctar que ansiaba lubricar el miembro de su caballero. Su mente necesitaba que de nuevo le follaran hasta dejarla exhausta. Se alegraba lo indecible de haberse encontrado con esta inesperada situación y haber decidido por instinto investigar lo que ocultaba esa cabaña. En adelante sería más osada, igual de osada que deseaba ser ahora con su caballero, devorándole su rabo fornicador una y otra vez, abriendo todos sus orificios para tantear de la manera más liberadora el entregarse completamente al placer del sexo sin límite de placer. Su cuerpo y su mente se habían metamorfoseado en el de una mujer deseosa de joder y ser jodida.

El caballero del halcón se incorporó y se aproximó hasta Barbara, que lo aguardaba con sus labios entreabiertos, dispuesta a fundirse con él en un lujurioso beso, que así se produjo mientras él guillotinaba dulcemente el cuello de Barbara con la pluma. Tras el beso le invitó a morder la manzana, que Barbara devoró igual que los ojos del caballero. Y mientras tanto ella masticaba, él la desenfundó de sus vestiduras, haciendo que un aura de esencia de Venus brotara, oculto por sus prendas.
El caballero deslizó su pluma por los pezones de su amante, por la silueta descrita por sus hombros, por sus caderas, siempre observante de sus reacciones, siempre investigando las sensaciones de la hembra que tenia frente a si. Barbara suspiraba quedamente, con emoción contenida, mientras sus vellos se erizaban. Ese maldito caballero la estaba estimulando en todas sus dimensiones. Le estaba volviendo loca con su mirada, con la pluma de ese ave que desde siempre representaba para ella la libertad que ella ansiaba. Y ahora esa pluma la estaba haciendo libre, libre para sentir, libre para suspirar por ese hombre, libre para elegir cuánto disfrutar, libre para derrochar sus propias energías.

  • ¿Qué me haceis?
  • Volveros loca
  • ¿Porqué me lo haceis?
  • Sois vos quien elegisteis este sendero, ¿no es así? Cuestionároslo a vos misma. Yo sólo procuro aprender el mejor modo de saciaros, vos os saciáis, y saciáis mi sed de vos.
  • Saciaros y saciadme, por favor…. Continuad considerandome la concubina que quereis follaros incansablemente.
  • ¿Concubina? ¿No preferís otro trato más distinguido? ¿El adecuado para vos cuál sería?
  • En cuanto os agarre la polla seré una fresca…
  • Continuad… y agarrad mi polla.
  • Y si os lamo vuestro glande, veis, así,…. Mmmm,…. Entonces, seré una salida,…
  • ¿Qué más podeis ser? Mostrádmelo…. Qué bien laméis el capullo,… vuestra lengua produce unas caricias exquisitas,…
  • Si además me acaricio mi sexo, mientras os chupo la polla, entonces soy bastante zorra,… observad…
  • Mmmmm…. Siiiii,… a fe mia que lo sois…. Sed bastante zorra por unos instantes, si no os importa…
  • No me importa, porque me gusta serlo para vos…..
  • Mmmmmm
  • Mi sexo rezuma flujos…. Mirad cómo los cato…. Con ellos bañaré a vuestro rabo en breve, al igual que mi saliva lo hace en estos momentos.
  • ¿qué mas podeis ser? Contadme…
  • En caso de que lama de arriba abajo vuestra verga, que la succione, que mi boca os folle, que esparza mis propios jugos en vuestro capullo y que os mire con este gesto de lujuria en mi rostro, entonces podeis consideradme una puta y una guarra…
  • Mmmmm…. Así es como me gusta veros, convertida en una puta ansiosa por follar…
  • Estoy ansiosa por no dejar de fornicar con vos. Pienso hacerlo hasta que me falten las fuerzas. Quiero que esta noche me poseais, que me incrusteis vuestro rabo jodedor dentro de mi hasta el fondo de mi coñoñ y me clavéis el placer en toda mi columna vertebral. – Dijo Barbara sin cesar de pajear el mástil que estaba masajeando.
  • Dadlo por hecho… mmmmm…. Cómo sabeis darme placer….
  • El placer me lo dareis a mi con vuestra leche,… en cuanto salga de vuestro miembro a chorros, inundandome la boca de vuestro lujurioso néctar….
  • Me estais provocando….
  • Mirad cómo mi lengua se abre para recoger vuestro esperma…
  • No, aún no me provoqueis tanto…. No me mireis así…. Vais a enloquecerme….
  • Correos sobre mi lengua…. Conteneos cuanto querais… vuestros chorros serán más potentes cuanto más gusteis de demorar vuestro derrumbe
  • Me hablais de un modo que no puedo soportar….
  • Eso deseo que no lo soporteis,… que os embriague la necesidad de explotar, sin que os sintáis dueño de vos mismo.
  • Me voy a correr y derramar sobre vos….mmmmmmm…..
  • Ahora os gusta que acelere el ritmo, ¿no?
  • Joder…. Sois una gran furcia…. Asíiiiii….. mmmmmmm
  • Tratadme como la puta que soy para vos…. Mirad cómo me toco,…. Mirad cómo siento placer y se proyecta en mis ojos…. Porque yo… yo… también me estoy poniendo muy cachonda…. Mmmmm
  • Me perdéis mmmmmmm
  • Así,…. Así ….. corrreos de nuevo para mi…….
  • Sobre vuestra lengua de putaaaaaaaaaa
  • Siiiii…. Mmmmmm aaaauummmmmm
  • Arrrrrgggggg….. mmmmmmm pppfpffffmmmmm
  • Más dadme másssss….. nutrid mi lengua de morbo y vicio para que mi orgasmo venga….. mmmmmm mmmmm uuuuuuuaaaaaammmm
  • Correos como una fulana…… con mi semen en vuestra boca…..
  • Siiiii…… mmmm siiiiiiiiii…….. comedeme el coño….. ¡Comedmeloooo!
  • Abrid bien las piernas….. que os voy a lamer hasta que salgan chorros de jugos como si estuvierais eyaculando….
  • Sois un maestro comiendome …..
  • Os voy a follar con mi lengua…. Pero poneros a cuatro patas…. Os voy a lamer como un perro follador vuestro coño y vuestro delicioso ojete.
  • Sois un gran cabrón…. Mmmmm como me gusta essa lengua…. Dame mássssss
  • Voy a lameros hasta que vuestros orgasmos se solapen unos con otros…. Mmmmm que sabor más delicioso
  • Me catapultais a la locura más lujuriosa…. Mmmmm adoro vuestra lengua…. Como me gusta que me coman el coño así,… mmmm
  • Mmmmmm que delicia de hembra sois…. Sois un sueño, y vuestro chocho una fantasía.
  • Chupad mis fantasias pues,…. Mmmmm,…. Siiiiii….. cabrón…. Eso es vuestro falooooo……
  • Si… el mismo que desparramo su semen y que ahora mismo os folla …. No quiero daros tregua…..
  • Me matais de gusto…
  • Como una buena puta como vos necesita….
  • Mmmmm….. si, necesito sentir ese rabo vuestro dentro de miiiii, taladrandome las entrañas….
  • Vamos hincaros en él… es vuestro… sentidlo con fuerza… arremeted contra él sin piedad….
  • Siiii…. Dadme con más fuerza ….. pedazo de cabrón….. clavadmela hasta el fondo…. Asíiiii….. más rápido…… mmmmmmmm…….. aaaaaaaaaahhhhhhhh ….. mmmmmmmmmm……..
  • Tomaddddd….. correossssss de gustoooo….. puta folladoraaaa
  • Mmmmm…… aaaaaahhhhhhh…….
  • Seguid corriéndoos…… sentir el placer sin límites….
El placer de Barbara había sido intenso en su primer orgasmo …. Los amantes reposaban sobre el cálido suelo de madera de roble, cubierto por una suave alfombra blanca. Les deparaba un encuentro que no iba a cesar con sus primeras corridas. En el rostro de ambos se reflejaba una sonrisa repleta de ternura y complicidad.

domingo, 10 de abril de 2011

La conquista de la libertad. Capitulo III. (Tactile Erotico - Verbastimulu)

El bosque

Tras aquella noche de enloquecedora pasión compartida con el Caballero del Halcón, Barbara se sentía tremendamente relajada, plena de vitalidad, con el alma transparente, con la vida fluyendo por los poros de su piel, con la energía rebosante por sus mejillas. Habia conseguido equilibrar sus fuerzas internas por completo,.... por lo menos por ahora. Y sostenía un diálogo interno permanente sobre sus propias emociones, especulando sobre las del caballero que la fornicó tan intensamente la noche anterior.

Su señora Jane la convocó aquella misma mañana bien temprano para encargarle que fuera ella misma la que recolectara un buen ramo de narcisos y así disfrutara de un paseo por la orilla del arroyo que cruzaba el bosque cercano a la mansión. Por primavera era frecuente encontrar todo tipo de plantas y flores silvestres que crecían en la orilla de las aguas procedentes del deshielo a decenas de kilómetros de distancia.

La bruma matutina se había desvanecido, al igual que se había despejado el semblante de Barbara de tensión sexual, al igual que en su mente fluian con mayor facilidad toda clase de ideas del corte más cotidiano. Sin embargo otras reflexiones le producían una incesante inquietud y una imperiosa necesidad de integrar en el dominio de sus emociones las sensaciones de la noche pasada.
“Ese caballero de ayer,…. ¿qué vería en mi? ¿Acaso fui yo la que le instó inconscietemente a que me siguiera? ¿Fue capaz de sentir mi hambre, mi apetito por sentir a un hombre…? ¿O fui yo la que le filtró esa información en algún gesto involuntario mio? En cualquier caso,… fue capaz de percibirme,… fue capaz de sentir mi forma de sentir… fue capaz de darme el placer como a mi me complace recibirlo… fue capaz de disfrutar del placer que yo le daba con mis caricias, con mi cuerpo….

“Aun me estremezco pensando en su piel, en su mirada, en el palpitar de su sexo… en cómo me follaba,… en las cosas que me decía… ¿cómo podía saber lo que a mi me gustaba? Me llamaba puta, furcia y zorra, …pero parecía tan respetuoso a la vez… Me hacía jadear tanto… me hacía sentirme tan deseada….
“¿Qué me ocurre que no ceso de pensar en el aroma de su piel? No puedo apenas concentrarme en el encargo de mi señora… mi mente la tengo poseida por la sed de sexo que me está volviendo a llegar hasta mi mismísima ingle y hasta mi monte de Venus, … me vuelve a subir la líbido cuando me acuerdo de él… mmmm. No ceso de sentirme mojada… y este paraje natural, este hermoso bosque por el que discurre este arroyo,… y a cuya vera encuentro estas hermosas flores hijas de la primavera, me recuerdan la inflorescencia de vida que llevo dentro y no puedo ignorar.

“Necesito tumbarme aquí, al lado del arroyo, sobre este trozo del terreno mullido, soeado y completamente tupido de flores que, al igual que yo, muestran ahora mismo su pistilo para que alguna criatura de la naturaleza las polinice al igual que yo estoy sintiendo que mi desnudo sexo se comporta como una flor, mostrando su corola para atraer la atención de un macho fecundador que me extraiga de mi interior mi néctar,… para que me cubra de deseo y me sacie de una vez este ansia que no me trae más que inquietud al oceano de mi sexo….

“Por favor, caballero del halcón, acudid a mi atraido por el aroma de este sexo que os ofrezco bien abierto, en este paraje de ensueño y atiborrad de masculinidad mi femenino sex… llenadme de vuestro vicioso néctar mis entrañas y golpead voluptuosamente sobre mi una y otra vez, rítmicamente,… como anoche…. Y llamadme puta… es lo que soy por todo lo que necesito que mi caliente sexo esté cachondo todo el tiempo,… llamadme furcia por el modo de miraros cuando me pongo a lamer vuestro rabo… llamadme zorra por el modo de gemir y de pedir más de vos cuando me estais enculando,… llamadme golfa cuando mi rostro expresa todo mi deseo incontenible al correrme … llamadme cerda cuando veais que necesito impregnarme de los fluidos que emanan de nuestros sexos.
“Venid y poseed la personalidad de mis dedos, los que en estos momentos precisos reparten mis jugos por mi sexo… ávido de vuestra boca… necesitado de vuestra fuerza,… hambriento de sentir vuestro glande… siiii… seguid tocandome dominando las yemas de mis dedos… seguid palpandome de manera viciosa… continuad el delicioso deslizamiento… mmmm…”

“Siento el frescor del bosque cómo transporta mis olores hasta vos… y cómo os llama más y más intensamente…. Venid a cabalgadme… sentid cómo me levanto las faldas para que mi sexo grite por si mismo que necesita compulsivamente vuestro miembro dentro, bien encastrado… Ohh… diossss…. Los dedos de mis manos poseidos por vos me han obedecido… han hecho caso de mis ruegos… y ahora me follan,… me follan… me joden…. Me hacen maravillosamente sentirme una perra folladora incansable e insaciable…. Soy vuestra puta… lamed mi coño de vez en cuando mientras me follais… tocad mis pezones de furcia… están erguidos y listos para que me los lamais… chupadme el coño… chupadme el ano… lamedme el clítoris… besadme… mi lengua está abierta para ofreceros a vos un lugar donde descansar vuestra boca… vuestro falo…

“Estos deliciosos movimientos con los que me estais regalando me encumbran… mis pezones son pitones erguidos… mis robor no hay quien lo calme… necesito ser follada por todos mis orificios para descansar en pàz… necesito sentir vuestro néctar en mi cuerpo… sentirme que me entregais el máximo de vos,… sentirme perforada… sentirme una puta que os hace temblar las pìernas de deseo… Quiero que me regueis las entrañas con vuestro liquido fecundador… quiero sorber de vuestra espada hasta la última gota,… quiero que me hagais jadear mil y una veces,… quiero sentir el calor de vuestro capullo sobre mis labios… quiero que entreis y salgais de mi mil veces… quiero sentirme magreada por todas partes mientras me jodeis viva…

“Caballero del halcón… folladme viva…. Dadme placer… sed un puto cabrón que jode para mi… enchufad vuestro rabo de perro follador en mi coño y mi culo y no dejeis de llamadme puta… calificadme debidamente… soy doncella… pero también la furcia que desea que vuestro cipote entre en mi cueva del placer y en mi boca incansablemente…

“Dadme más orgasmos… haced que mi cuerpo se arquee de nuevo… haced que sienta las placenteras convulsiones de explosión. Tomadmeeeee…. Rociadme de vuestra esencia…. Fornicadmeeee….. jodedmeeeee…. Haced conmigo lo que plazcais… Haced conmigo lo que anoche…

El bosque recobró la calma. Las pasiones desbocadas habían protagonizado un episodio de chispa de la vida en el solitario claro del bosque. El rumor del arroyo se volvia a oir.