La cabaña
Barbara prosiguió por la senda marcada por la espesura del bosque y alcanzó a divisar una cabaña que para ella era desconocida hasta entonces. Acariciada por los rayos del sol que se filtraban por las copas de los árboles, su silueta se aproximaba hacia el pequeño refugio construido con madera maciza y acogido en perfecta armonia por los robles que lo rodeaban. No tendría espacio para más de un lecho, una caldera y algún armario pequeño. Desde fuera inspiraba ser acogedora.Barbara descubrió la montura del Caballero del Halcón descansando en el minúsculo porche de la cabaña, lo cual le agitó el corazón, le dilató las pupilas y le irrigó de inmediato su sexo. Se sentía afectada de magnetismo por ese hombre que tan bien le sabía tratar. No vaciló en escalar el único peldaño que permitía el acceso a la entrada de la cabaña y abrió sigilosamente su puerta, procurando ser discreta en caso de entrometerse en alguna situación inesperada.
- Entrad, os aguardaba
Barbara se sobresaltó algo más. Lo preciso para sentir sus propios latidos retumbar en su pecho. Asomó la cabeza y pudo contemplar a su deseado caballero sentado sobre una especie de arcón, en actitud desenfadada y comiendo la clásica manzana de los amantes desenfrenados, mientras en su otra mano blandía una pequeña pluma de halcón. Su pose era el presagio del placer. Él lo sabía sobradamente y Barbara sonrió con una mezcla de picardía e inocencia que la hacía encantadora.
En su cuerpo se produjo una pequeña metamorfosis cuando sus miradas se clavaron la una en la otra. Sus pechos se hincharon irrigados en la sangre caliente, y sus pezones se endurecieron. Su respiración se hizo más acelerada, de su sexo empezó a brotar el dulce néctar que ansiaba lubricar el miembro de su caballero. Su mente necesitaba que de nuevo le follaran hasta dejarla exhausta. Se alegraba lo indecible de haberse encontrado con esta inesperada situación y haber decidido por instinto investigar lo que ocultaba esa cabaña. En adelante sería más osada, igual de osada que deseaba ser ahora con su caballero, devorándole su rabo fornicador una y otra vez, abriendo todos sus orificios para tantear de la manera más liberadora el entregarse completamente al placer del sexo sin límite de placer. Su cuerpo y su mente se habían metamorfoseado en el de una mujer deseosa de joder y ser jodida.El caballero del halcón se incorporó y se aproximó hasta Barbara, que lo aguardaba con sus labios entreabiertos, dispuesta a fundirse con él en un lujurioso beso, que así se produjo mientras él guillotinaba dulcemente el cuello de Barbara con la pluma. Tras el beso le invitó a morder la manzana, que Barbara devoró igual que los ojos del caballero. Y mientras tanto ella masticaba, él la desenfundó de sus vestiduras, haciendo que un aura de esencia de Venus brotara, oculto por sus prendas.
El caballero deslizó su pluma por los pezones de su amante, por la silueta descrita por sus hombros, por sus caderas, siempre observante de sus reacciones, siempre investigando las sensaciones de la hembra que tenia frente a si. Barbara suspiraba quedamente, con emoción contenida, mientras sus vellos se erizaban. Ese maldito caballero la estaba estimulando en todas sus dimensiones. Le estaba volviendo loca con su mirada, con la pluma de ese ave que desde siempre representaba para ella la libertad que ella ansiaba. Y ahora esa pluma la estaba haciendo libre, libre para sentir, libre para suspirar por ese hombre, libre para elegir cuánto disfrutar, libre para derrochar sus propias energías.- Volveros loca
- ¿Porqué me lo haceis?
- Sois vos quien elegisteis este sendero, ¿no es así? Cuestionároslo a vos misma. Yo sólo procuro aprender el mejor modo de saciaros, vos os saciáis, y saciáis mi sed de vos.
- Saciaros y saciadme, por favor…. Continuad considerandome la concubina que quereis follaros incansablemente.
- ¿Concubina? ¿No preferís otro trato más distinguido? ¿El adecuado para vos cuál sería?
- En cuanto os agarre la polla seré una fresca…
- Continuad… y agarrad mi polla.
- ¿Qué más podeis ser? Mostrádmelo…. Qué bien laméis el capullo,… vuestra lengua produce unas caricias exquisitas,…
- Si además me acaricio mi sexo, mientras os chupo la polla, entonces soy bastante zorra,… observad…
- Mmmmm…. Siiiii,… a fe mia que lo sois…. Sed bastante zorra por unos instantes, si no os importa…
- No me importa, porque me gusta serlo para vos…..
- Mi sexo rezuma flujos…. Mirad cómo los cato…. Con ellos bañaré a vuestro rabo en breve, al igual que mi saliva lo hace en estos momentos.
- ¿qué mas podeis ser? Contadme…
- En caso de que lama de arriba abajo vuestra verga, que la succione, que mi boca os folle, que esparza mis propios jugos en vuestro capullo y que os mire con este gesto de lujuria en mi rostro, entonces podeis consideradme una puta y una guarra…
- Mmmmm…. Así es como me gusta veros, convertida en una puta ansiosa por follar…
- Estoy ansiosa por no dejar de fornicar con vos. Pienso hacerlo hasta que me falten las fuerzas. Quiero que esta noche me poseais, que me incrusteis vuestro rabo jodedor dentro de mi hasta el fondo de mi coñoñ y me clavéis el placer en toda mi columna vertebral. – Dijo Barbara sin cesar de pajear el mástil que estaba masajeando.
- Dadlo por hecho… mmmmm…. Cómo sabeis darme placer….
- El placer me lo dareis a mi con vuestra leche,… en cuanto salga de vuestro miembro a chorros, inundandome la boca de vuestro lujurioso néctar….
- Me estais provocando….
- No, aún no me provoqueis tanto…. No me mireis así…. Vais a enloquecerme….
- Correos sobre mi lengua…. Conteneos cuanto querais… vuestros chorros serán más potentes cuanto más gusteis de demorar vuestro derrumbe
- Me hablais de un modo que no puedo soportar….
- Me voy a correr y derramar sobre vos….mmmmmmm…..
- Ahora os gusta que acelere el ritmo, ¿no?
- Joder…. Sois una gran furcia…. Asíiiiii….. mmmmmmm
- Tratadme como la puta que soy para vos…. Mirad cómo me toco,…. Mirad cómo siento placer y se proyecta en mis ojos…. Porque yo… yo… también me estoy poniendo muy cachonda…. Mmmmm
- Me perdéis mmmmmmm
- Así,…. Así ….. corrreos de nuevo para mi…….
- Sobre vuestra lengua de putaaaaaaaaaa
- Siiiii…. Mmmmmm aaaauummmmmm
- Más dadme másssss….. nutrid mi lengua de morbo y vicio para que mi orgasmo venga….. mmmmmm mmmmm uuuuuuuaaaaaammmm
- Correos como una fulana…… con mi semen en vuestra boca…..
- Siiiii…… mmmm siiiiiiiiii…….. comedeme el coño….. ¡Comedmeloooo!
- Abrid bien las piernas….. que os voy a lamer hasta que salgan chorros de jugos como si estuvierais eyaculando….
- Sois un maestro comiendome …..
- Os voy a follar con mi lengua…. Pero poneros a cuatro patas…. Os voy a lamer como un perro follador vuestro coño y vuestro delicioso ojete.
- Sois un gran cabrón…. Mmmmm como me gusta essa lengua…. Dame mássssss
- Me catapultais a la locura más lujuriosa…. Mmmmm adoro vuestra lengua…. Como me gusta que me coman el coño así,… mmmm
- Mmmmmm que delicia de hembra sois…. Sois un sueño, y vuestro chocho una fantasía.
- Si… el mismo que desparramo su semen y que ahora mismo os folla …. No quiero daros tregua…..
- Me matais de gusto…
- Como una buena puta como vos necesita….
- Mmmmm….. si, necesito sentir ese rabo vuestro dentro de miiiii, taladrandome las entrañas….
- Vamos hincaros en él… es vuestro… sentidlo con fuerza… arremeted contra él sin piedad….
- Tomaddddd….. correossssss de gustoooo….. puta folladoraaaa
- Mmmmm…… aaaaaahhhhhhh…….
- Seguid corriéndoos…… sentir el placer sin límites….
El placer de Barbara había sido intenso en su primer orgasmo …. Los amantes reposaban sobre el cálido suelo de madera de roble, cubierto por una suave alfombra blanca. Les deparaba un encuentro que no iba a cesar con sus primeras corridas. En el rostro de ambos se reflejaba una sonrisa repleta de ternura y complicidad.












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