Descubierta
Aquella tarde Barbara estaba como de costumbre conversando con Jane sobre las trivialidades habituales de la casta alta de la incipiente sociedad inglesa, dedicando un apartado sobresaliente a las confidencias íntimas.
- Barbara,… traeme una copa de vino
- Si señora, iré a la cocina y la traeré enseguida
- No, Barbara,… a la cocina no… ve a la bodega… trae algo bueno
- Muy bien, le consultaré al despensero cuál.
- Espera… antes quiero contarte algo.
- Señora?
- Te quería decir que hoy espero una visita de un caballero muy especial… quiero que lo recibas a medianoche en la pequeña puerta de entrada a los jardines. Quiero que lo conduzcas a mi cámara.
- Así haré.
- Y quiero que no le vea nadie entrar, ni deambular por los pasillos…
- Tendré esa precaución
- Sólo te puede ver a ti y tu a él, y a nadie más, cueste lo que cueste. Es vital… ¿sabrás hacerlo?
- Bien sabeis que si,… jamás os he defraudado y no sería adecuado empezar ahora.
- Excelente… ese caballero ha de darme mucho placer esta noche,… y no quisiera que nada ni nadie lo estropeara.
- ¿Mucho placer? ¿Más que otros amantes?
- Si,… mmm,… tengo la expectativa de que así es. Su porte no hace pensar otra cosa. Desde que lo conocí en una justa, he estado imaginandolo entre mis piernas… Barbara,… me vuelve loca ese hombre. Su mirada,… sus brazos,…
- Señora… espero que sepa darle el placer que merece….
Acto seguido y tras dedicarse mutuamente una cómplice sonrisa Barbara descendió hasta las profundidades de la bodega, para cumplir con su encargo. Al regreso continuaron conversando sobre las mismas trivialidades que antes les ocupaban.
Tras haber ayudado a Jane en la tarea de acicalarse para el momento, Barbara se dirigió hasta la entrada donde debía estar agazapado el amante de Jane para aquella noche. Era verano y el fragor de las plantas aromáticas envolvían de magia el ambiente. Allí estaba él, agazapado entre los arbustos, esperando el momento en el que el mensajero que él esperaba acudiera a su encuentro. Y entonces se encontró con Barbara por primera vez. Y malditamente sus miradas se cruzaron, sin haberlo podido evitar y se quedaron hipnóticamente vinculadas por unos instantes que se asemejaron a horas. El hechizo estaba servido en bandeja… Entre ese caballero y Barbara había surgido la chispa del deseo. Había sido ella la flor estaba envuelta en por la fresca vegetación del jardín, plagado por los aromas de la lavanda, adornado con los narcisos silvestres que le proporcionaban el merecido coro a la grácil Barbara. Fue inmediato, repentino,… irrepetible. Pero, aunque ella hubiera deseado en esos momentos ser la depositaria de sus caricias, su obligada devoción hacia su señora le recordó que debía cumplir con su encargo y conducir al semental de aquella noche hasta su alcoba, donde Jane la esperaba semidesnuda, en atrevida pose.Hasta allá acompañó al caballero, al deseado caballero, no sin antes haber intercambiado unas breves y susurrantes palabras con él.
- Vos sois la doncella de confianza Jane?
- En efecto.
- Decidme,… donde se encuentran vuestros aposentos
- Sois osado…. Hemos llegado. Entrad.
- Os veré luego?
- Mi señora os espera…. Entrad. No la impacienteis. Os aguarda caballero.
Acto seguido Barbara cometió el error de salir aceleradamente en búsqueda de su refugio, el habitáculo que hubiera de guardar sus masturbaciones dulces y secretas, lo cual dia al acompañante de su señora la guia que necesitaba para luego ir en su búsqueda.
Y así fue. Barbara entró agitada en su cámara, tanto que no reparó en que dejaba su puerta entreabierta. Se acostó en una especie de reclinatorio, bien amoldado a sus formas gracias a las mantas de lana y se levantó las faldas para comenzar a acariciarse. Necesitaba sexo… por su mente pasaban toda clase de pensamientos obscenos, de palabras repletas de vicio,… mucha indecencia, demasiada para la clase de dama de compañía que se suponia que tenia que ser, pero que no podía evitar expresar en su mente, pues así lo deseaba. Se sentía desinhibida, completamente despierta sexualmente, cada vez más conforme su vagina iba acelerándosele y humedeciéndose… se sentía viva, vital, muy agitada, palpitante,… cachonda,… tremendamente hembra,… sus dedos entraban y salian una y otra vez de su raja,… se decía a sí misma que era muy zorra, por necesitar un rabo que la satisficiera en ese preciso instante,… las palabras que se dedicaba a si misma incrementaban su intensidad a medida que se iban abriendo su coño más y más… a medida que se iba lubrificando más,… a medida que su clítoris iba recibiendo denodadamente más caricias, cada vez más contundentes, cada vez más voluptuosas…. necesitando sacar de sus escote sus pechos para masajearlos, ensalivarlos,…
Así estuvo el tiempo suficiente como para alcanzar dos o tres orgasmos a manos de sus propios dedos,… de sus propios jugos…. Fantasenado con la visión de ese caballero, del que recordaba su mirada, y su escudo de armas, presidido por una figura de halcón.
“El caballero del halcón -- se decía a si misma -- ese eres tu… mi jinete,… el que deberia estar sobre mi, con tu verga dura dentro de mis entrañas… ven y envuelveme con tus sensaciones de macho follador”.
La noche iba transcurriendo, y Barbara seguía disfrutando de sí misma. Estaba como loca, como enfebrecida por el deseo de ser poseida, completamente entregada a su masturbación, cuando, sigilosamente, una sombra no descubierta por Barbara, se deslizó dentro de sus aposentos y pudo contemplar de frente cómo Barbara se daba placer…. La sombra poseía un falo que no tardó en ser expuesto a la tenue luz de la cámara, y que no tardó en brillar con la mortecina luz de los candelabros. Barbara estaba volcada en seguir dándose placer, retorcida en su reclinatorio,… con las piernas bien abiertas… ofrecida al vacío… Y ahí estaba su misterioso acompañante, agitando su miembro viril, azorándolo, cubriéndolo de saliva para hacer que su rigidez sea cada vez mayor…Subitamente, en pleno momento donde el rubor crece y crece, Barbara descubrió que tenía compañía,… una compañía que agitaba justamente lo que necesitaba sentir dentro de su coño, golpeándole las entrañas una y otra vez… Siguió masturbandose, con el único objetivo de enardecer a su inesperado acompañente y lograr sacarle de sus casillas, pues necesitaba dentro de ella esa polla, de inmediato, pero la quería bien dura. Ignoraba de qué polla se trataba, pero cuando se aproximó a ella, reconoció el emblema del halcón. Era el mismo caballero que fue a recibir al jardín. Lo pudo constatar por sus ojos, por su mirada penetrante.
Lo tomó por los gluteos y se puso a practicarle una felación apasionada… mientras le lamia el capullo le miraba fijamente a los ojos,… le embadurnaba de saliva el nabo entero,… mientras tanto se sentía cada vez más y más cachonda,… mas indecente,… y cada vez se sentía más viciosamente poseida por el falo que estaba lamiendo como una cerda… Se aplicaba con ansias,… con lentitud, conjugando toda clase de ritmos, enfrentando su lengua una y otra vez contra la palpitante verga, contra el epicentro de sus placeres, engullendo una y otra vez. Su macho falconiano estaba extasiado, abrumado con la facilidad con la que Barbara entregaba sus caricias, sus morbosas caricias acompasadas por las expresiones de sus facciones.
- Mmmm… esta polla es deliciosa
- Oh, doncella,… me sorprendeis con vuestras habilidades… ¿de dónde habeis sacado tanta destreza? Ufffffff
- La he sacado de dentro de vuestra verga dura y deliciosa…. Mmmm,…. Mmmm… fijaros bien en cómo la preparo para que me folle.
- Señor del halcón… llamadla así…. Polla… me muero por tener una dentro de mi boca…
- Doncella… entonces debería llamarle coño a esto que estoy ya tanteando que teneis entre vuestras piernas y que os otorga tanto placer, ¿no es así?
- Sssssiiiiii,… señorr…. Sabeis palpar…. Por favor,… palpad a vuestras anchas,… magread este mi cuerpo,… hacedle sentir…. Y comedme el coño…. Comedmelo bien…. Siiiiiiii,…. Assssíiiiiiiiii…… que biennnnn me devorais mi orificio favorito,… mi coño lujurioso, humedo y caliente….. satisfacedme…
Entonces el caballero del halcón se aplicó a la dulce tarea de lamer y seducir la almeja de Barbara, refregandole lujuriosamente su lengua, untándole por doquier su saliva, azotando de arriba abajo una y otra vez sus labios con la punta de su organo lamedor, succionando dulcemente el clítoris, haciendo así que Barbara se desvaneciera constantemente en placeres indescriptibles.
- Necesito montaros,…. Mostradme vuestra grupa, … quiero verla bien expuesta, bien abierta….
- Os la muestro,… pero,… seguid lamiendome así,… que tanto me gusta…
- Os veo viciosa del cunnilingus…
- No sabeis cuanto…
- Y vos no sabeis cuánto disfruta este caballero libando vuestro néctar directamente del centro de vuestra flor… me enloquece… tanto como a vos, mmmm
- Sabeis seducir a una dama…. Lamed más,… másssssss…..
- Que bien sabeis frotar vuestra lengua…. Y cómo sabeis sobre los puntos sensibles de mi anatomia… me conquistais…. Desfallezco de placer… mmmmm…. Mássss,…. Quiero mássssss….
- Dejad que prepare vuestro ano para posteriores placeres,….
- Mmmmm…. Siiiii,….. sois un demonio encarnado en vuestro cuerpo,… concentrado en vuestra lengua… vuestra sabiduria está concentrada en vuetra lengua del placer….
- Mmmm…. Slurp,… slurp….sois deliciosa… vuestros jugos no cesan de fluir,… no cesan de brotar…. No ceso de beberlos y de esparcirlos por vuestro sexo… disfrutad como una zorra….
- MMmmmm…. Como lo sabeis…. Siiiii…. Soy muy doncella… pero también muy zorraaaaa….. como me gusta que me lo digáis….. seguis chupandome y seguid diciendome cuan cerda soy,…. Decidme que tengo el coño más caliente de cuantos habeis mamado…. Arremeted de una vez contra mi coño ardiente,…. Me teneis poseida por la lujuria…. Me teneis hipnotizada por el magnetismo de vuestra lengua y sus caricias…
- No resisto mas,… debo incrustar mi vara dentro de vos…
El momento en el que ambos sexos tomaron contacto fue delicioso… el dulce y suave capullo se frotó contra el coño abierto de Barbara, esparciendo los fluidos lentamente hacia su interior, mientras las miradas de ambos se cruzaban repletas de deseo,… mientras sus cuerpos vibraban y lanzaban oleadas de energía sexual, … el breve pero intenso primer contacto los enervó y les conectó columna vertebral con columna vertebral, en un organismo único capaz de sentir, de jadear, de gemir, de captar el placer intensamente, al unísono, de manera que el roce de los sexos encendía la llama de las sensaciones placenteras, produciendo una incontrolable combustión de deseo, provocando que la fuerza de la energía masculina y femenina circule libremente por los cuerpos entregados al placer….A partir de ese momento Barbara y el caballero del halcón colisionaban constantemente sus sexos en un movimiento follador en el que las nalgas de ella se proyectaban con fuerza contra el vientre de él. Un rabo fornicador cada vez más enhiesto se introducia como el instrumento del placer del diablo en ese coño ahora chorreante,… haciendo a cada embestida más y más lujurioso el momento.
- Ohhhh…. Mirad como siento mi rabo follador entrando y saliendo de vossssss,… mmmm sois muy doncella…. Pero también muy puta…. Os veo jadear y disfrutando y me envileceis el falo… lo tornais completamente sátiro y repleto de vicio para ti doncella….
- Sentiros como os plazca, pero… mmmmm… no dejeis de follarme… lo necesito…. Decidle a vuestra verga que se endurezca una y otra vez para mi,… y jodedme viva….
- Si… quiero joderos como la ramera que sois… la que más se merece que le llenen el chocho de polla,….
- Partidme en dos…. Os lo ruego…. Partidme en dos con el placer que me estais dando con ese instrumento que me taladra….. mmmmmm uuummmssss
- Daos la vuelta… y exponed vuestro hambriento sexo ante mi…..
- Nada deseo tanto como daros el gusto que necesitais para sentiros el ser más vicioso de la tierra en estos momentos….
- No quiero ser viciosa… quiero ser la puta que os folle…. Quiero que me comais el chocho con vuestra lengua llena de vicio y lujuria… quiero sentir el calor chorreante de la saliva de vuestra boca derramarse por mis piernas…. Comedme…. Mmmmmm
- Me enardeceis…. Con vuestras habilidades lograis hincharme las venas de mi cipote….. haceis que me acerque lentamente al orgasmos… acelerais su llegada…. Que coño tan delicioso… dioss…. Que labios tan hinchados…. Qué clítoris tan erguidoooooo….. quiero follaros de nuevo… abrios de piernas bien…
- Callad y correos puta….
- Cabrónnnnnnn………. Me coooorrrrrroooooo
- Follad y correos otra vez…. Mientras mi rabo os toca en todo vuestro órgano….
- Siiiiiiii…. Siiiiiiiiiiiiiiii mmmmmmm mmmpppppp
- Hijo de puuuuuttttttaaaaaaaaaaaaaaaa…… que gússssssstoooooo!!!!!!
- Gritaaaaaddddd….. iros de nuevo….. mientras mi vicioso rabo se llena de leche para arrojarosla……
- Jodedmeeeee máaaaaasssssss
- Soy insaciable y yo estoy perdiendo los estribos…. Mmmmmpppffff
- Si… siiiii…. Perded el control… lanzandme vuestros regueros de leche sobre mi cuerpo… bañadme en vuestro esperma
- Mmmmm pppfffff…… correos otra vezzzzz….. zorraaaaaaa y poned vuestras piernas en mis hombros… he de introducir mi cimbrel bien dentro de vos….
- Argggghhhhhh…… se hunde dentro de mi… se hunde vuestro endemoniado nabo….me erizais la pielll….. me fornicais como el diablo…. Metedmela bien dentro…. Quiero sentir cómo se hincha vuestro capullo con la fricción de mi coño…. mmmmm
- MMmmm…. Que podidamente furcia sois…. Me perdeis de placer… me haceis perder el sentido….
- Enchufadme más polla…. Y lo perderemos juntos….. mmmmmm
- Tomad… tomad…. Tomaaaaaaddd…. Sentid de nuevo las rítmicas embestidas de mi polla sobre ese coño de puta que teneis…. Gritad… jadead…. Sentid las caricias que os hago sobre vuestros pezones… y este morrrreeeeooooo…..
- Mmmmm…. Mmmmbbbbbbbffffff…. Aaaaaaahhhhhh….. siiiiii….. jodedmeeeeeee…. Jodedmmmeeeeeeee como una putaaaaaaaaa
- ¡Diosssss!!! Vuestro falo escupe lefa como poseido…. Bañadme mi cuerpo de furcia con élllll….. entregadme el néctar….
- Mmmmmpffffff….. arrrgggghhhh….. aaahhhhhhh
- Siiiii…. Continuad corriéndoos…. Quiero mássss leche sobre mi…… quiero que me hagais sentir muy zorrraaaaaaaa……
- Mmmmpppfffff……





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